El Gobierno ha dado luz verde a uno de los cambios laborales más relevantes del año: la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) para 2026. Y no solo implica actualizar tablas salariales: trae efectos retroactivos, revisión de nóminas, posibles ajustes contractuales y límites sobre qué complementos pueden absorber la subida.
La actualización llega en un contexto de presión inflacionaria moderada, pero con un mensaje claro del Ministerio de Trabajo: reforzar el poder adquisitivo del salario mínimo y evitar que los complementos vacíen de contenido la subida pactada.
Qué ha aprobado exactamente el Gobierno
El Consejo de Ministros del 17 de febrero de 2026 aprobó un incremento del 3,1% del SMI, que queda fijado en:
- 1.221 € al mes en 14 pagas
- 17.094 € al año
- Subida mensual de 37 € respecto a 2025
Confirma además que el SMI sigue exento de tributación por IRPF, manteniendo la lógica fiscal aplicada en ejercicios previos.
Subida con efectos retroactivos: empresas obligadas a regularizar nóminas
La medida se aplica desde el 1 de enero de 2026, lo que obliga a las empresas a:
- Revisar todas las nóminas ya abonadas en enero y febrero.
- Regularizar diferencias en las nóminas siguientes.
- Atender posibles reclamaciones si hubo finalización de contratos antes de la aprobación oficial.
Es decir: no basta con actualizar el SMI a partir de ahora; hay que rehacer parte de lo ya pagado.
¿Qué pasa con los complementos salariales? No todos pueden absorberse
El Ministerio de Trabajo ha anunciado una regulación específica para evitar que las empresas neutralicen la subida del SMI absorbiendo complementos salariales cuando estos tengan naturaleza finalista o funcional.
En la práctica:
- No todos los pluses pueden absorberse (por ejemplo: nocturnidad, turnicidad, peligrosidad o complementos de puesto).
- Se permite la absorción solo cuando los complementos sean compensables y no finalistas..
Empleadas de hogar por horas: nuevo mínimo obligatorio
Para las empleadas de hogar en régimen externo, el SMI 2026 fija una referencia mínima de:
- 9,55 € por hora efectivamente trabajada
Incluye salario, parte proporcional de pagas y vacaciones.
Cualquier contrato por horas por debajo de esta cifra debe ajustarse de inmediato.
Contratos temporales inferiores a 120 días
El SMI para contratos de duración determinada de menos de 120 días queda fijado en:
- 57,82 € por jornada legal trabajada
Esto afecta especialmente a campañas agrícolas, hostelería estacional y otras actividades de alta temporalidad.
Qué debes revisar en tu empresa (o en tus clientes)
Con la nueva regulación, conviene revisar:
- Nóminas de enero y febrero. Verificar diferencias y regularizar atrasos.
- Naturaleza jurídica de cada complemento. Para determinar cuáles pueden absorber la subida y cuáles no.
- Contratos por horas y temporales. Ajustar a los nuevos mínimos obligatorios.
- Tablas salariales y convenios. Si el convenio marca salarios inferiores al SMI 2026, deben actualizarse automáticamente.
- Costes laborales y provisiones. Especialmente relevante para pymes y autónomos empleadores.
El nuevo SMI 2026 no es solo una cifra: supone regularizar salarios de forma retroactiva, revisar contratos y reordenar complementos. Con un margen temporal ajustado y efectos directos en múltiples sectores, empresas y gestorías deben actuar ya.
La entrada Nuevo SMI 2026: efectos retroactivos, nóminas a regularizar y claves que las empresas no pueden pasar por alto se publicó primero en Conocimiento jurídico.